
Mientras las tarifas de luz y gas se mantienen sin cambios tras los aumentos de marzo, abril llega con subas en otros sectores clave como transporte, prepagas, alquileres y combustibles. Las alzas rondan el 2,4%, en línea con la inflación estimada para marzo.
Prepagas
Luego del fin del congelamiento, las principales empresas de medicina prepaga aplicarán ajustes en las cuotas de abril, con aumentos que oscilan entre el 1,75% y el 2,9%, según el plan y la empresa. Entre las principales subas, se destacan:
Jerárquicos Salud: 2,9%
Omint: 2,85%
OSDE y Galeno: 2,4%
Medicus: 1,75%
Combustibles
Desde el martes, el precio de las naftas y el gasoil volverá a subir, con un incremento estimado del 2%. Esto llevará el litro de súper a cerca de $1.200. La medida se da en un contexto de caída en la venta de combustibles, que en febrero bajó un 3,96% interanual.
Agua y saneamiento
AySA aplicará un aumento del 1% en sus tarifas. En el AMBA, la factura promedio subirá a $22.967, con ajustes segmentados según la zona:
Zonal alto: de $26.805 a $27.073
Zonal medio: de $24.343 a $24.586
Zonal bajo: de $19.560 a $19.756
El esquema de Tarifa Social y Comunitaria seguirá vigente, con subsidios del 15% para los sectores de menores ingresos.
Transporte: colectivos en Provincia
En el conurbano bonaerense, la tarifa de colectivos subirá un 4,2% desde el 1 de abril. Los nuevos valores serán:
Boleto mínimo (0-3 km) con SUBE registrada: $425,57
3 a 6 km: $474,09
6 a 12 km: $510,61
Quienes no tengan la tarjeta SUBE registrada pagarán entre $676,66 y $927,72 según la distancia recorrida. Para los beneficiarios de la tarifa social, el boleto mínimo quedará en $191,51.
Alquileres
Los inquilinos también enfrentarán aumentos según el tipo de contrato:
Contratos iniciados entre julio 2020 y octubre 2023: ajuste anual del 116,9%, según el Índice para Contratos de Locación (ICL) del Banco Central.
Contratos firmados entre octubre y diciembre de 2023: ajuste semestral del 7,2% basado en el Coeficiente Casa Propia (CCP).
Contratos desde enero 2024: sin regulación, las subas quedan a negociación entre partes.
Con estos aumentos, abril llega con un nuevo golpe al bolsillo, sumando presión al costo de vida de los argentinos.