La inflación de enero fue del 2,9%, por encima del 2,8% registrado en diciembre, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Con este resultado, el índice de precios al consumidor acumuló una suba del 32,4% en los últimos 12 meses.
El rubro que mayor incidencia tuvo en el dato mensual fue Alimentos y Bebidas no alcohólicas, con un incremento del 4,7%, impulsado principalmente por la suba en carnes y derivados, junto con verduras. En segundo lugar se ubicó Restaurantes y Hoteles, que aumentó 4,1% debido al efecto estacional de las vacaciones de verano.
La suba general se vio parcialmente compensada por otros rubros. Educación, en un mes sin actividad escolar, registró un aumento del 0,6%, mientras que Prendas de vestir y calzado mostró una baja del 0,5%.
En cuanto a las categorías, los precios estacionales avanzaron 5,7%, los regulados 2,4% y la llamada inflación núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— se ubicó en 2,6%.
El Gobierno mantiene una proyección de inflación del 10,1% para todo 2026. Sin embargo, las consultoras privadas estiman una variación anual del 21,1%, mientras que el relevamiento de Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella la sitúa en 31,5%, un nivel cercano al registrado el año pasado.
El dato se conoció luego de la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del INDEC, en medio de diferencias con el Ejecutivo por la actualización de la base de cálculo del índice a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/18), que otorga mayor ponderación a los servicios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó entonces que el presidente Javier Milei y su equipo no estaban de acuerdo con modificar el índice en esta etapa del proceso de desinflación. “Lo lógico es terminar el proceso con la misma medición que venimos utilizando y luego realizar una nueva encuesta que refleje los cambios actuales”, sostuvo.
A través de su cuenta oficial en la red X, el funcionario afirmó que la suba de enero “se da en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y a pocos meses de una fuerte caída en la demanda de dinero, que se reflejó en una dolarización acumulada en los seis meses previos a las elecciones de octubre”.
Según Caputo, el programa económico se apoya en el equilibrio fiscal, el control de la cantidad de dinero y la recapitalización del Banco Central, medidas que —aseguró— permitirán que la inflación “converja a niveles internacionales por primera vez en más de dos décadas”.