Los salarios promedio del empleo formal privado registraron en diciembre de 2025 una nueva caída en términos reales y acumularon cuatro meses consecutivos de retroceso, en un contexto atravesado por la aceleración inflacionaria y señales de debilitamiento en el mercado laboral.
Según datos difundidos por la Secretaría de Trabajo, el poder adquisitivo de las remuneraciones promedio descendió un 0,9% respecto de noviembre. Entre septiembre y diciembre, la merma acumulada fue del 2,4%.
A pesar de la tendencia negativa de los últimos meses, el informe oficial señala que el nivel de diciembre de 2025 aún se ubica 13,4% por encima del registrado en diciembre de 2023 y 1% por encima de noviembre de ese mismo año, previo a la devaluación.
Leve mejora en los salarios de convenio
El escenario presenta un matiz distinto al observar los salarios establecidos en los principales convenios colectivos. En diciembre, el salario conformado promedio de convenio mostró una suba real del 0,3% frente a noviembre, cortando una racha de cuatro meses en baja, período en el que había acumulado una caída del 2,5%.
Sin embargo, la mejora fue limitada: solo 6 de los 27 convenios colectivos de mayor alcance lograron incrementos que igualaron o superaron la inflación mensual.
Más presión sobre los ingresos familiares
Un informe de la consultora Empiria indicó que en noviembre los gastos fijos absorbieron el 22,7% del ingreso familiar, 7,4 puntos porcentuales más que dos años atrás. Las subas en electricidad (1,4%), expensas (0,9%) y alquileres (0,4%) compensaron con creces las bajas registradas en transporte público (-0,7%) y agua (-1,4%).
En paralelo, el ingreso disponible cayó 1% real en noviembre —la mayor baja desde febrero de 2024— y acumula un retroceso del 2,1% desde agosto.
Empresas y proyecciones para 2026
De acuerdo con un relevamiento de PwC, la inflación de 2025 cerró en 31,5%, mientras que los aumentos salariales promedio del personal fuera de convenio fueron del 29,56%, levemente por debajo del índice de precios.
Solo el 33% de las empresas otorgó subas iguales o superiores a la inflación, mientras que el 67% restante quedó rezagado. Más de la mitad de las compañías no prevé medidas adicionales para compensar la pérdida.
Para 2026, las organizaciones proyectan incrementos salariales en torno al 23%, en línea con expectativas de inflación similares. Además, cerca del 50% planea aplicar entre uno y tres ajustes en todo el año, lo que marca una tendencia hacia esquemas de actualización menos frecuentes.
Debate abierto
Según CP Consultora, tras el debate por la reforma laboral el Gobierno enfrenta dos caminos: sostener una pauta salarial restrictiva para consolidar la desaceleración inflacionaria o habilitar aumentos más alineados con el ritmo de precios para permitir una recuperación acotada del salario real.
En un escenario de crecimiento moderado y condicionamientos financieros, el comportamiento de los ingresos será uno de los factores clave para la evolución del consumo y la actividad económica durante 2026.