Los gremios docentes y estatales de la Provincia de Buenos Aires mantienen un conflicto salarial con el gobierno bonaerense que derivó en la convocatoria a un paro para el próximo 2 de marzo, medida que impactará en el inicio del ciclo lectivo.
Desde la Unión del Personal Civil de la Nación bonaerense (UPCN), el secretario gremial Juan Pablo Oyarzabal sostuvo que el sindicato no aceptó la propuesta salarial de febrero por considerarla insuficiente. No obstante, valoró que la administración provincial no haya cerrado la negociación y haya liquidado un incremento del 1,5% “a cuenta de futuros aumentos”, con el objetivo de evitar una caída en los ingresos tras el pago del retroactivo de enero.
El dirigente también remarcó que continúan los contactos para retomar la discusión durante la próxima semana y buscar un acuerdo que impacte en la liquidación de los haberes de marzo.
En el plano nacional, la secretaria gremial de Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Angélica Graciano, confirmó la realización de un paro en todo el país en rechazo a la política educativa del gobierno de Javier Milei. La dirigente denunció un “desfinanciamiento crítico” del sistema educativo y reclamó la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que —según indicó— representaría actualmente alrededor de 140 mil pesos por cargo.
Graciano también cuestionó la falta de convocatoria a la paritaria nacional docente desde diciembre de 2023 y advirtió que el conflicto trasciende el ámbito provincial.
En la misma línea, la secretaria general de Sindicato Argentino de Docentes Privados en Mar del Plata, Carla Mancuso, confirmó la adhesión a la medida de fuerza y señaló que el reclamo incluye la restitución del FONID y la reapertura de la negociación salarial a nivel nacional. Al mismo tiempo, indicó que la oferta presentada por la Provincia fue rechazada por resultar insuficiente, aunque el diálogo continúa abierto.
El paro del 2 de marzo se inscribe en un escenario de tensión entre los gremios y los distintos niveles del Estado. Mientras desde UPCN consideran que “no es momento de avanzar con una medida de fuerza contra el gobierno provincial”, los sindicatos docentes sostienen que se trata de un conflicto de carácter nacional vinculado al financiamiento educativo y a la pérdida del poder adquisitivo.
En este contexto, la administración bonaerense manifestó su voluntad de continuar las negociaciones, en tanto que los gremios reclaman una recomposición salarial que permita recuperar ingresos y garantizar el normal desarrollo del ciclo lectivo.