El debate por la reforma de la Ley de Glaciares sumó este jueves un nuevo capítulo de tensión frente al Congreso de la Nación Argentina. Un grupo de activistas de Greenpeace realizó una intervención en el ingreso principal del Palacio Legislativo para rechazar el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Vestidos como legisladores y sentados sobre inodoros plásticos, los manifestantes desplegaron consignas contra la iniciativa que modifica la Ley de Glaciares. El mensaje central apuntó a defender el agua como recurso estratégico. La protesta terminó con la intervención de las fuerzas de seguridad y la detención de algunos participantes.
Qué se debate en el Senado
El proyecto de reforma del Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial será tratado en sesión especial en el Senado de la Nación Argentina. En caso de obtener media sanción, deberá pasar por la Cámara de Diputados.
La ley vigente, aprobada en 2010, establece la protección de los glaciares como reservas estratégicas de agua dulce y prohíbe actividades extractivas en esas áreas. También creó un inventario nacional que determina las zonas alcanzadas por la normativa.
Críticas y advertencias
Organizaciones ambientales y referentes políticos cuestionaron la reforma por considerar que podría debilitar los estándares de protección. Entre ellas, la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, advirtió que el proyecto podría quitar carácter vinculante al inventario nacional, delegando definiciones en las provincias.
Desde Greenpeace señalaron que modificar la norma implicaría un retroceso en materia de protección ambiental y pondría en riesgo fuentes clave de agua dulce.
La discusión vuelve a instalar el debate entre desarrollo productivo y resguardo ambiental, en un contexto de alta sensibilidad social en torno al uso de recursos naturales estratégicos.