Ricardo Montaner volvió a los escenarios y eligió Buenos Aires como punto de partida de su nueva gira mundial, “El Último Regreso Tour 2026”, tras cuatro años de pausa en su carrera musical. El reencuentro con el público se concretó este fin de semana con dos funciones agotadas en el Arena, donde el artista repasó sus grandes éxitos y protagonizó una noche atravesada por la emoción y la nostalgia.
El concierto comenzó puntualmente a las 21 con “Yo que te amé” y “Será”, y mostró desde el inicio a un Montaner conmovido por el regreso. Entre el público se encontraba su esposa, Marlene, quien siguió cada canción como una fan más. Luego llegaron “Adónde va el amor” y “Castillo Azul”, antes de que el cantante se dirigiera a la audiencia para compartir sus sensaciones tras más de dos años alejado del contacto directo con la gente.
La lista continuó con clásicos como “La cima del cielo”, “El poder de tu amor” y “Ay amor”, además de presentar la canción que da nombre a la gira, “El Último Regreso”. A lo largo de la noche también hubo espacio para la intimidad y el humor, cuando el artista relató un episodio con su vestuario que fue resuelto de manera improvisada por su esposa.
El show incluyó un segmento bailable en formato de medley, con temas como “Solo con un beso”, “Quisiera”, “Ojos negros” y “La chica del ascensor”, que invitaron al público a recorrer sus más de cuatro décadas de trayectoria. Tampoco faltaron “Soy feliz”, “Cachita”, “Vamo’ pa’ la conga” y “Bésame”, en un clima festivo que mantuvo al estadio de pie.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje a Venezuela. Junto al maestro Eduardo Ramírez, Montaner interpretó “Mi querencia”, “Caballo viejo”, “Aquel zuliano” y “Alma llanera”, y recordó su historia personal, desde su nacimiento en Valentín Alsina hasta su infancia en el país caribeño.
El tramo final tuvo como protagonista a la familia. Tras interpretar “Déjame llorar”, el cantante recibió en el escenario a sus hijos Evaluna, Mau y Ricky, y a su yerno Camilo, con quienes cantó “Amén”, en una escena que reforzó el carácter íntimo y celebratorio del espectáculo.
Después de dos horas y media, el cierre llegó con “Tan enamorados”, el clásico de 1989 que marcó un punto de inflexión en su carrera y selló el reencuentro con el público argentino.
La gira continuará el 27 de febrero con una nueva presentación en el Arena de Buenos Aires —con las últimas entradas disponibles— y seguirá por Rosario y Córdoba, para luego recorrer Uruguay, Costa Rica, Colombia, México, Ecuador, Perú, Chile, Paraguay, Estados Unidos, República Dominicana y España.