El consumo de carne vacuna en la Argentina volvió a caer y alcanzó su punto más bajo de los últimos veinte años, en un contexto marcado por la menor producción, el aumento sostenido de los precios y una mayor participación de las exportaciones.
Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), en los últimos 12 meses el consumo promedio fue de 47,3 kilos por persona al año. El dato implica una baja interanual del 2,5% y confirma una tendencia descendente que se profundizó desde el pico registrado en 2008, cuando el consumo había superado los 69 kilos por habitante.
La comparación histórica también muestra un fuerte retroceso frente a dos décadas atrás: el consumo actual es casi 15 kilos menor que en 2005. Además, el mercado interno perdió peso dentro de la producción total. Mientras entre 2011 y 2015 la mayor parte de la carne se destinaba al consumo local, en los últimos años esa proporción se redujo de manera sostenida y las exportaciones ganaron protagonismo.
Menos producción y precios en alza
El informe también señala que la producción de carne vacuna se contrajo en el arranque de 2026. Entre enero y febrero se produjeron 457 mil toneladas res con hueso, lo que representa una caída superior al 9% frente al mismo período del año pasado.
Al mismo tiempo, los precios siguieron subiendo. En el mercado de hacienda, el valor del animal en pie registró fuertes incrementos durante los primeros meses del año y se ubicó muy por encima del ritmo general de la inflación. A nivel minorista, los relevamientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran que los cortes de carne aumentaron alrededor de un 12% en el primer bimestre, el doble que la inflación general del período.
La menor oferta está vinculada a varios factores, entre ellos el impacto de la sequía que afectó al sector en los últimos años y la reducción del stock ganadero. Esto se tradujo en una caída de la faena y en un nivel de actividad más bajo en la industria frigorífica.
Exportaciones en crecimiento
En contraste con la baja del consumo interno, las exportaciones crecieron al inicio de 2026. Durante los primeros dos meses del año, los envíos al exterior aumentaron tanto en volumen como en valor, impulsados por mejores precios internacionales y una mayor demanda desde distintos mercados.
De acuerdo con Ciccra, el ingreso de divisas por exportaciones registró un fuerte crecimiento interanual, con un incremento cercano al 50% en comparación con el año anterior. Este avance se explica principalmente por la suba de los precios internacionales, aunque también hubo un aumento en la cantidad exportada.