La desocupación volvió a crecer en la Argentina y el impacto fue especialmente fuerte en el conurbano bonaerense, donde el indicador ya se acerca al 10% y se ubica claramente por encima del promedio nacional.
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desempleo alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025. El dato implica una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y marca el nivel más alto desde el final de la pandemia.
Sin embargo, la situación es más compleja en el conurbano. En los 24 partidos que el organismo toma como referencia, sin incluir la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la desocupación trepó al 9,5%, convirtiéndose en la región más afectada por la pérdida de empleo.
Más personas buscan trabajo, pero no lo consiguen
El informe también refleja un cambio en el comportamiento del mercado laboral. La tasa de actividad subió con fuerza, lo que indica que más personas comenzaron a buscar empleo. Sin embargo, la tasa de empleo retrocedió, lo que evidencia que el mercado no logra absorber esa mayor demanda laboral.
Además, el aumento de la informalidad vuelve a aparecer como uno de los principales problemas. El trabajo no registrado creció en el último año, mientras que el empleo formal mostró un retroceso, tanto en el sector público como en el privado.
Los jóvenes, los más afectados
El deterioro del empleo impacta con mayor fuerza en los jóvenes. Entre quienes tienen entre 14 y 29 años, la tasa de desocupación creció de manera marcada tanto en varones como en mujeres, consolidando una tendencia que se viene repitiendo en los últimos años.
Este escenario se da, además, en un contexto de caída del poder adquisitivo. De acuerdo con los datos oficiales, los salarios registrados perdieron poder de compra durante 2025 y acumulan un retroceso importante desde fines de 2023, lo que profundiza el impacto social del aumento del desempleo.