08/04/2026 - Edición Nº392

Nacionales

Transporte en crisis

Colectivos con menos frecuencia en el AMBA y amenaza de paro total por el costo del combustible

08/04/2026 | Las empresas reducen servicios por el aumento del gasoil y demoras en subsidios. Advierten que, sin asistencia urgente, podría frenarse completamente la circulación en las próximas horas.



El sistema de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa horas críticas. En medio de un fuerte incremento del precio del gasoil y demoras en la actualización de subsidios, las empresas decidieron recortar frecuencias, lo que ya impacta de lleno en los usuarios con largas esperas y unidades colapsadas.

La situación, que se agravó en los últimos días, encendió las alarmas del sector empresario. Desde distintas cámaras advirtieron que, si no se regularizan los pagos y no se brinda asistencia financiera inmediata, el servicio podría paralizarse por completo en el corto plazo.

El conflicto abarca tanto a líneas de jurisdicción nacional como provincial, afectando recorridos clave que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el conurbano bonaerense, además de trayectos internos en distintos municipios.

Según explicaron desde el sector, el esquema actual es “insostenible”. El aumento del combustible —que ya supera los $2.100 por litro—, sumado al retraso en el envío de subsidios, dejó a muchas empresas sin margen operativo. La falta de recursos no solo compromete la continuidad del servicio, sino también el pago de salarios y otros costos básicos.

Desde el Gobierno nacional señalaron que los subsidios pendientes serían depositados en las próximas horas, lo que podría destrabar parcialmente el conflicto. Sin embargo, la incertidumbre persiste y las empresas mantienen la advertencia de una posible suspensión total de actividades si no se concretan los desembolsos.

Referentes del sector remarcan que la operatividad del sistema depende de factores clave como el abastecimiento de combustible, el acceso a financiamiento bancario y la negociación con los gremios. En ese contexto, también cuestionaron la falta de instancias de diálogo formales con las autoridades para encontrar una salida.

Mientras tanto, el deterioro del servicio ya es evidente. Desde comienzos de abril, varias líneas circulan con menos unidades y frecuencias reducidas, lo que genera demoras que en algunos casos superan una hora, especialmente en puntos neurálgicos de conexión.

El impacto también se siente en distintas zonas del conurbano. En el corredor norte, por ejemplo, algunas líneas redujeron hasta un 30% su operación, complicando la movilidad diaria de miles de pasajeros que dependen del transporte público para trabajar o estudiar.