03/04/2025 - Edición Nº22

Internacionales

Brasil enviará a juicio a Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado

26/03/2025 | Según la Fiscalía, Bolsonaro, de 70 años, lideró una organización criminal que intentó impedir la investidura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.



La Corte Suprema de Brasil decidió por unanimidad enviar a juicio al ex presidente Jair Bolsonaro, acusado de intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. Además de Bolsonaro, otros siete acusados, incluidos militares de alto rango y ex ministros de su gobierno (2019-2022), enfrentan cargos por "abolición violenta del Estado democrático de derecho, intento de golpe de Estado, implicación en organización criminal armada, daño calificado y deterioro de patrimonio".

El juez instructor del caso, Alexandre de Moraes, fue el primero en votar a favor de la medida, seguido por los ministros Flávio Dino, Luiz Fux, Carmen Lúcia y Cristiano Zanin. La decisión de la Corte fue unánime y marca un momento clave en la historia política del país.

Según la Fiscalía, Bolsonaro, de 70 años, lideró una organización criminal que intentó impedir la investidura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se le atribuye la elaboración de un decreto para justificar un "estado de defensa" y, presuntamente, incluso el planeamiento del asesinato de Lula y del juez Moraes. Sin embargo, la falta de apoyo de los altos mandos del Ejército impidió que el plan se llevara a cabo.

El caso también vincula a Bolsonaro con los disturbios ocurridos el 8 de enero de 2023, cuando sus seguidores irrumpieron en las sedes de los tres poderes en Brasilia, en un intento por desestabilizar el gobierno de Lula.

El ex mandatario, líder de la oposición y figura destacada de la extrema derecha mundial, niega las acusaciones y se declara víctima de persecución política. De ser condenado, podría enfrentar una pena de hasta 40 años de prisión.

La decisión de la Corte Suprema es histórica en un país que aún recuerda el impacto de la última dictadura militar (1964-1985). Mientras avanza el proceso judicial, el gobierno de Lula busca consolidar la estabilidad democrática y evitar nuevos intentos de desestabilización política en Brasil.