
En un contexto de tensión interna dentro del peronismo bonaerense, varios intendentes de la Provincia expresaron su respaldo al gobernador Axel Kicillof, pero con una solicitud clave: adelantar las elecciones provinciales y desdoblarlas de las nacionales, una medida que podría tener un impacto significativo en el futuro político de la provincia de Buenos Aires.
Este pedido de los jefes comunales marca un nuevo capítulo en la disputa interna del oficialismo, en la que las diferencias con sectores como La Cámpora y el Frente Renovador se han intensificado en los últimos meses. La solicitud de desdoblar las elecciones se produce en un momento crucial, ya que el gobernador busca mayor autonomía para definir el calendario electoral de la provincia, algo que se ha vuelto una cuestión central en la estrategia de cara a las elecciones de 2025.
La interna del peronismo bonaerense comenzó a gestarse a finales de 2024, cuando Axel Kicillof no logró la aprobación del presupuesto provincial, la ley impositiva ni el endeudamiento necesario para cubrir diversas obligaciones. La tensión también creció por su relación con Cristina Kirchner, lo que provocó un quiebre en algunos sectores del oficialismo. A pesar de estas diferencias, los intendentes han reiterado su apoyo a Kicillof, pero han pedido que las elecciones provinciales no se celebren en simultáneo con las nacionales, como pretende La Cámpora.
La postura de los intendentes refleja la preocupación por cómo un calendario electoral conjunto podría afectar las posibilidades del oficialismo en la provincia, dado que el resultado de las elecciones nacionales podría influir directamente en el desempeño de los candidatos provinciales. La tensión entre los distintos sectores dentro del peronismo se ha incrementado, con Cristina Kirchner y La Cámpora defendiendo la realización de las elecciones en forma concurrente, mientras que el ministro de Economía, Sergio Massa, y otros sectores del oficialismo provincial prefieren que las elecciones se celebren después del 26 de octubre.
En paralelo a la disputa por el calendario electoral, las críticas hacia la gestión oficialista en Buenos Aires se han intensificado. Un informe del diputado provincial Marcelo Daletto reveló que la provincia de Buenos Aires es una de las que menos invierte en infraestructura, destinando apenas un 1,2% de su presupuesto a obras públicas. Lo que resultó aún más llamativo fue la reacción de La Cámpora, que no solo replicó este dato, sino que lo utilizó para señalar las falencias del gobierno provincial, profundizando aún más la fractura interna.
El clima de tensión alcanzó su punto álgido esta semana, cuando Axel Kicillof se reunió con figuras clave del oficialismo, como el excandidato presidencial Sergio Massa y Máximo Kirchner, con el objetivo de acercar los intereses de los diferentes sectores de Unión por la Patria. Sin embargo, el encuentro no logró resolver las discrepancias, dejando claro que el conflicto persiste. Mientras Cristina Kirchner sigue apostando por una elección concurrente con las nacionales, Massa considera que lo ideal sería que las elecciones provinciales se realicen después del 26 de octubre, una fecha clave para la definición presidencial.
Por otro lado, Kicillof se encuentra bajo presión para tomar una decisión sobre el calendario electoral que no agrave aún más las tensiones dentro del peronismo provincial. La situación se complica aún más por la reciente discusión en la Legislatura bonaerense sobre la posible suspensión de las PASO. Aunque el propio gobernador había convocado a la realización de las primarias, también ha sido uno de los principales impulsores de su cancelación, siguiendo la misma línea que el Gobierno Nacional en su intento de suspender las PASO a nivel nacional.
En resumen, el peronismo bonaerense atraviesa un momento de incertidumbre y fracturas internas profundas. Mientras Kicillof intenta mantener el respaldo de los intendentes y ganar autonomía sobre el calendario electoral, las diferencias con otros sectores del oficialismo continúan siendo un desafío que podría definir el futuro político de la provincia en las elecciones de 2025.