Los médicos de cabecera que prestan servicios en el PAMI iniciaron un paro por 72 horas que impacta de lleno en la atención habitual de los afiliados. Durante la medida de fuerza, únicamente se atienden casos de urgencia, mientras que los turnos programados quedan suspendidos hasta la normalización del servicio.
El conflicto surge a partir de la implementación de una nueva normativa que modifica el sistema de pago de honorarios. Según denuncian los profesionales, la medida fue aplicada sin instancia de consulta previa y además con efecto retroactivo al 1° de abril, lo que generó un fuerte rechazo en el sector.
Hasta ahora, los médicos cobraban bajo un esquema combinado que incluía un monto fijo por paciente y adicionales por prestaciones como consultas o visitas domiciliarias. Con el nuevo sistema, se elimina ese esquema mixto y se establece un modelo exclusivamente capitado, donde los ingresos dependen únicamente de un valor fijo por afiliado.
Desde el sector médico advierten que este cambio no contempla la carga real de trabajo, especialmente en situaciones que requieren seguimiento continuo o múltiples intervenciones sobre un mismo paciente.
Por su parte, desde el organismo aseguran que la modificación implica una mejora en los ingresos. Argumentan que el valor por cápita tuvo un incremento significativo y que el objetivo es ordenar el sistema y optimizar el uso de los recursos.
El paro comenzó el lunes 13 de abril y se extenderá hasta las primeras horas del jueves 16, cuando se prevé la reanudación de la atención habitual. Mientras tanto, crece la preocupación entre los afiliados, quienes deberán reprogramar sus consultas una vez finalizada la medida.