Las proyecciones económicas para la Argentina en 2026 reflejan un escenario mixto, con ajustes en las expectativas sobre el dólar y la inflación. Según el último relevamiento de FocusEconomics, los analistas locales e internacionales revisaron sus estimaciones y anticipan cambios en la dinámica de ambas variables clave.
De acuerdo con el informe, el tipo de cambio oficial cerraría el año en torno a los $1699, lo que implica una corrección a la baja respecto de las previsiones anteriores. Para 2027, en tanto, se espera que continúe la tendencia alcista, con un dólar proyectado cerca de los $1956.
En el frente inflacionario, las perspectivas fueron ajustadas al alza. Los especialistas estiman que la inflación promedio anual alcanzará el 29% en 2026, mientras que el índice de precios de diciembre se ubicaría en torno al 25,8%. Estas cifras muestran una aceleración respecto de los cálculos previos, en un contexto donde persisten presiones sobre los precios.
A pesar de ello, las previsiones de FocusEconomics se mantienen levemente por debajo de las del Relevamiento de Expectativas de Mercado, que proyecta una inflación cercana al 29,4% para fin de año.
Los analistas coinciden en que, si bien la tendencia general apunta a una desaceleración inflacionaria en el mediano plazo, podrían registrarse subas en los próximos meses. Entre los factores que inciden aparecen el encarecimiento de la energía a nivel global y la inercia inflacionaria acumulada.
En cuanto al mercado cambiario, el esquema actual de depreciación administrada busca acompañar la evolución de los precios para evitar atrasos cambiarios. Sin embargo, en el corto plazo, el dólar mostró variaciones moderadas, con cotizaciones que se mantienen relativamente estables.
El informe también destaca el rol de las tasas de interés en este escenario. Tras una fuerte baja luego de las elecciones legislativas, se espera que continúen descendiendo hacia fin de año. En ese sentido, la tasa Badlar podría ubicarse en torno al 20,6% en 2026 y seguir bajando en 2027.
Por último, el relevamiento incorpora una mirada sobre la actividad económica. Luego de un crecimiento del 4,4% en 2025, impulsado por sectores como el agro y la energía, las perspectivas para los próximos años estarán condicionadas por el equilibrio fiscal, la evolución de las tasas y el contexto internacional.