El presidente Javier Milei anunció que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de reforma electoral que contempla la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), modificaciones en el financiamiento de la política y la implementación del sistema de Ficha Limpia.
El mandatario realizó el anuncio a través de un mensaje en redes sociales desde Israel, donde sostuvo que la iniciativa apunta a “terminar con la impunidad” y cuestionó el esquema vigente. “Basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta”, expresó.
Según adelantó, el nuevo régimen también buscará reducir el uso de recursos públicos en la actividad política. En ese sentido, remarcó que el objetivo es “terminar con los privilegios” y redefinir la relación entre el sistema político y la sociedad.
El proyecto comenzó a ser elaborado meses atrás dentro del oficialismo, con la participación de asesores cercanos al Presidente, entre ellos Santiago Caputo, y el equipo de la Secretaría Legal y Técnica. Desde la Casa Rosada señalan que la iniciativa busca alinear los intereses de la dirigencia con las demandas sociales.
Uno de los puntos centrales es la eliminación de las PASO, aunque dentro del propio oficialismo existen matices. Mientras algunos sectores impulsan su eliminación definitiva, otros consideran más viable una suspensión temporal, como ocurrió en instancias previas, ante la resistencia de distintos espacios políticos.
Dirigentes de la oposición y algunos aliados han manifestado reparos frente a la propuesta, al considerar que las primarias cumplen un rol clave para ordenar las candidaturas en un escenario de fragmentación partidaria.
Desde el oficialismo, en cambio, respaldaron la iniciativa. La diputada Lilia Lemoine sostuvo que el tratamiento legislativo del proyecto permitirá identificar posiciones dentro del Congreso. “Va a ser muy revelador el voto de cada diputado y cada senador. Quienes se opongan van a dejar en evidencia que ven la política como un negocio”, afirmó.
En la misma línea, el secretario de Comunicación, Javier Lanari, expresó que “ningún partido político de bien puede oponerse a esta agenda” y subrayó que, al no tratarse de un año electoral, “no hay excusas” para avanzar con la reforma.
El Gobierno ya logró avanzar parcialmente en su agenda electoral con la aprobación de la Boleta Única de Papel para elecciones nacionales, un sistema que debutó en los comicios legislativos del año pasado.
Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires continúa vigente el esquema de boletas múltiples, utilizado en las elecciones legislativas provinciales, donde el peronismo se impuso sobre La Libertad Avanza. En ese contexto, el debate por una reforma integral del sistema electoral promete generar nuevas tensiones políticas en el Congreso.