La diputada provincial Mayra Mendoza cuestionó con dureza la política económica del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al advertir sobre el impacto del ajuste en las condiciones de vida de la población y calificar el contexto actual como una “situación anormal”.
Durante una entrevista televisiva, la legisladora sostuvo que “no se le puede pedir más esfuerzo a nuestra población” y describió un escenario en el que las familias reorganizan de manera constante sus gastos para poder sostener su economía cotidiana. “Está todo el tiempo la mamá, el papá, el jubilado, haciendo una calculadora mental de qué dejan de pagar para poder sobrevivir”, afirmó.
En ese marco, Mendoza señaló que el ajuste no solo tiene efectos económicos, sino también sociales, al limitar actividades básicas de la vida diaria. Según planteó, cada vez más sectores ven restringidas incluso acciones cotidianas como el esparcimiento familiar.
La diputada también calificó el contexto institucional como “completamente anormal” y llamó a recuperar la “coherencia y la normalidad” en el funcionamiento del Estado. En esa línea, cuestionó el funcionamiento de la división de poderes y planteó que existen sectores que no la respetan.
Uno de los ejes más polémicos de su intervención fue la defensa de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien consideró “inocente” y “detenida injustamente”, en el marco de críticas al accionar judicial.
Mendoza también apuntó contra el vocero presidencial Manuel Adorni, a quien acusó de “cinismo” y “caradurez” en sus intervenciones públicas, y cuestionó la desconexión entre el discurso oficial y la realidad social.
En otro tramo de sus declaraciones, advirtió sobre el deterioro del mercado laboral y sostuvo que cada vez más trabajadores formales deben recurrir a empleos adicionales a través de plataformas digitales para complementar ingresos. “Son más horas de trabajo para no poder acceder a lo mínimo”, señaló.
La legisladora también se refirió a la situación de los jubilados, a la que calificó como “cruel”, y destacó las movilizaciones semanales como expresión del reclamo del sector.
Finalmente, Mendoza cuestionó el modelo económico del Gobierno y su impacto en áreas sensibles como la salud, al advertir sobre recortes en programas de vacunación, medicamentos y tratamientos. En ese sentido, sintetizó su crítica al afirmar que “la motosierra está para romper, para destruir”, y que sus efectos “se sienten en las casas”.