El presidente Javier Milei atraviesa su momento más complejo en términos de imagen pública desde que asumió el gobierno. Según los últimos relevamientos de la consultora Atlas Intel, el 63% de los argentinos desaprueba su gestión, mientras que solo un 35,5% la aprueba.
El deterioro en la percepción social coincide con un clima de creciente incertidumbre económica. De acuerdo con el informe, el 56% de la población tiene expectativas negativas sobre la economía, con una fuerte caída respecto al mes anterior. A su vez, el 58% evalúa negativamente el panorama laboral y el 49% expresa preocupación por la situación económica de su hogar.
La economía aparece así como el principal factor de desgaste para el oficialismo. Un estudio de Hugo Haime y Asociados indica que el 39% de los encuestados responsabiliza directamente a la política económica del actual gobierno por la situación, mientras que el 33% apunta al ciclo anterior y un 26% atribuye responsabilidades a ambos.
Impacto político y desgaste interno
El escenario se agravó tras la polémica que involucró a Manuel Adorni, cuya imagen también muestra un fuerte deterioro. Según la consultora Zubán Córdoba, el 72,1% de la población tiene una imagen negativa del funcionario.
Además, comienzan a aparecer señales de desencanto dentro del propio electorado oficialista. Casi la mitad de los votantes admite cierto nivel de decepción, lo que refleja una pérdida de apoyo que podría impactar en el escenario político a mediano plazo.
Los datos, que circulan también en el entorno cercano del presidente en la Quinta de Olivos, marcan un desafío clave para el Gobierno: revertir la tendencia negativa en un contexto económico que sigue condicionando la percepción social.