por Hernán Hamra
La continuidad de Manuel Adorni dentro del Gobierno quedó envuelta en fuertes versiones que señalan que su salida podría definirse en las próximas horas, una vez que el presidente Javier Milei regrese de su viaje por España. Hasta el momento, la Casa Rosada no confirmó oficialmente esa posibilidad, aunque tampoco desmintió los trascendidos que circulan desde el viernes.
Según distintas fuentes vinculadas al oficialismo, la permanencia del vocero presidencial habría comenzado a ser revisada luego del creciente desgaste político provocado por cuestionamientos públicos, denuncias sobre su evolución patrimonial y una serie de controversias que impactaron en el funcionamiento interno del Gobierno.
En ese contexto, versiones provenientes del entorno oficial indican que Javier Milei y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, habrían evaluado avanzar con una reestructuración para descomprimir la situación política.
Entre los elementos que profundizaron el escenario de incertidumbre aparecen las repercusiones de presuntas irregularidades vinculadas a gastos personales y la posibilidad de que el Congreso impulse pedidos de interpelación y otras iniciativas contra el funcionario.
Mientras no existe una definición oficial sobre el futuro de Adorni, también comenzaron a mencionarse posibles reemplazantes. El nombre que aparece con mayor frecuencia es el del ministro del Interior, Diego Santilli, quien, según trascendidos, reuniría consenso entre distintos sectores del oficialismo y aliados. No obstante, tampoco existe confirmación oficial sobre esa alternativa.
En paralelo, la designación de nuevos responsables en áreas de comunicación alimentó las especulaciones acerca de una eventual reorganización dentro del Ejecutivo. De concretarse los cambios, el Gobierno buscaría reordenar su estrategia política y comunicacional en medio de uno de los momentos de mayor tensión interna desde el inicio de la gestión.