03/07/2026 - Edición Nº478

Nacionales

Consumo energético

Cómo calefaccionar el hogar con electricidad y reducir el impacto en la factura de luz

03/07/2026 | Con la llegada de las bajas temperaturas, crece el uso de equipos eléctricos para calefacción. Conocer el consumo de cada opción permite elegir el sistema más eficiente y evitar un aumento excesivo en el gasto de energía.



La llegada del invierno impulsa el uso de sistemas eléctricos para calefaccionar los hogares, especialmente en viviendas que no cuentan con acceso a la red de gas natural. En este contexto, elegir el equipo adecuado puede representar una diferencia significativa en el consumo de energía y en el monto de la factura de electricidad.

Entre las alternativas más utilizadas se encuentran los caloventores, las estufas de cuarzo, los radiadores eléctricos, los paneles calefactores y los aires acondicionados con función calor. Aunque todos cumplen la misma función, presentan diferencias importantes en cuanto a eficiencia energética y costo de funcionamiento.

Según estimaciones difundidas por la distribuidora Edesur, el caloventor es el artefacto que más electricidad demanda. Un modelo de 2.000 watts consume alrededor de 2 kWh por hora, por lo que se aconseja utilizarlo únicamente durante períodos cortos y para calefaccionar ambientes pequeños.

Las estufas de cuarzo presentan un consumo intermedio, cercano a los 1,2 kWh por hora, mientras que los aires acondicionados en modo calor requieren aproximadamente 1,1 kWh por hora cuando funcionan a una temperatura de 20 °C. En estos equipos, cada grado adicional configurado en el termostato incrementa el consumo energético.

Los radiadores eléctricos ofrecen una demanda algo menor, con un promedio de 0,96 kWh por hora, y resultan una opción conveniente para mantener una temperatura estable en espacios reducidos, especialmente si cuentan con termostato.

Entre todas las alternativas analizadas, el panel calefactor aparece como la opción más eficiente desde el punto de vista del consumo eléctrico. Con una demanda cercana a 0,60 kWh por hora, permite reducir considerablemente el gasto energético y se adapta tanto a instalaciones fijas como móviles. Además, no reseca el ambiente ni genera circulación de polvo, una característica valorada por personas con alergias o problemas respiratorios.

Los especialistas coinciden en que, además del precio de compra, es importante considerar el costo de uso de cada equipo. La aislación térmica del hogar, el tamaño del ambiente y el tiempo diario de funcionamiento son factores determinantes para optimizar el consumo y mantener el confort durante los meses más fríos.