El dolor de una familia comenzó a encontrar algo de paz. Los restos de Sebastián Romegialli, uno de los cinco pescadores desaparecidos tras zarpar desde la costa de Hudson el pasado 15 de junio, fueron finalmente repatriados desde Uruguay y trasladados a Berazategui para su despedida definitiva.
El regreso fue posible luego de una compleja serie de gestiones administrativas y judiciales que demandaron la coordinación entre autoridades argentinas y uruguayas. En ese proceso, el Municipio de Berazategui brindó asistencia a los familiares, colaborando con los trámites necesarios para agilizar la repatriación y haciéndose cargo de los costos del traslado, un respaldo que permitió aliviar parte de la carga que atravesaba la familia en uno de los momentos más difíciles.
Romegialli, de 52 años, integraba el grupo de cinco amigos que había salido a realizar una jornada de pesca deportiva a bordo de la embarcación semirrígida "Chamigo-Ho". Aquella tarde, luego de perderse todo contacto con la lancha, comenzó uno de los operativos de búsqueda más importantes de los últimos años en el Río de la Plata, con la participación de la Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil, fuerzas provinciales y la colaboración de la Armada uruguaya.
Tras casi dos semanas de incertidumbre, un buque mercante avistó un cuerpo flotando en aguas jurisdiccionales uruguayas y dio aviso a las autoridades. El posterior reconocimiento realizado por sus familiares permitió confirmar que se trataba de Sebastián Romegialli, convirtiéndose en la primera víctima fatal identificada de la tragedia.
Desde entonces se inició un nuevo desafío para sus seres queridos: completar la documentación requerida por la Justicia de ambos países, realizar los trámites consulares y organizar el traslado de los restos hacia la Argentina. Fueron días atravesados por la angustia, la burocracia y la necesidad de resolver cuestiones logísticas en un contexto de profundo dolor.
En ese escenario, el acompañamiento institucional resultó clave. El gobierno municipal encabezado por el intendente Carlos Balor puso a disposición de la familia distintas áreas para facilitar las gestiones y concretar el regreso de Romegialli a su ciudad, permitiendo que finalmente pudiera recibir el último adiós rodeado de sus afectos.
Mientras tanto, la investigación continúa intentando reconstruir qué ocurrió aquella tarde en el Río de la Plata. La principal hipótesis apunta a que la embarcación pudo haber sufrido algún desperfecto o haber quedado a merced de las fuertes corrientes del estuario, que terminaron desplazándola hacia aguas uruguayas. Los investigadores también analizan las condiciones de navegación y los elementos encontrados durante el operativo de rastrillaje.
La causa permanece bajo la órbita de la Justicia de Berazategui y los operativos de búsqueda continúan para intentar encontrar a los otros cuatro pescadores desaparecidos: Carlos y Claudio Kovach, Alejandro Boscardin y Damián Giubu.
La repatriación de Sebastián Romegialli representa un pequeño alivio en medio de una tragedia que todavía mantiene en vilo a toda la región. Para su familia, el regreso significó la posibilidad de cerrar un primer capítulo del duelo; para la comunidad de Hudson y Berazategui, un recordatorio de la solidaridad que suele emerger cuando el dolor golpea de cerca.