El Gobierno nacional continúa las conversaciones con distintos sectores de la oposición para reunir los votos necesarios que permitan avanzar con la reforma electoral en el Senado. La iniciativa, enviada por el Poder Ejecutivo en abril, aún no cuenta con las mayorías requeridas para iniciar su tratamiento y permanece en etapa de negociación.
El proyecto contempla la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cambios en el régimen de financiamiento de los partidos políticos, modificaciones en distintos artículos del Código Electoral Nacional y la incorporación de la denominada Ficha Limpia dentro del paquete legislativo.
Según coinciden fuentes parlamentarias, el principal obstáculo para el oficialismo es la falta de respaldo suficiente en la Cámara alta. La Libertad Avanza mantiene conversaciones con legisladores de la UCR, el PRO y representantes de bloques provinciales, además de gobernadores, con el objetivo de ampliar la base de apoyos antes de convocar a una sesión.
En ese marco, una de las alternativas analizadas por el Ejecutivo es incorporar un esquema de colectoras para facilitar acuerdos con sectores aliados. Sin embargo, esa posibilidad genera diferencias tanto dentro del oficialismo como entre los espacios opositores, donde varios dirigentes manifestaron reparos a esa modificación.
El proyecto requiere mayorías especiales para su aprobación y, de acuerdo con el escenario legislativo actual, el oficialismo reconoce que todavía no alcanza el número de votos necesarios. Por ese motivo, las negociaciones continuarán durante las próximas semanas con la intención de acercar posiciones antes de que la iniciativa llegue al recinto.