14/07/2026 - Edición Nº489

Nacionales

Luego de los picos de demanda

Las guardias empiezan a descomprimirse, pero las internaciones por enfermedades respiratorias siguen en aumento

14/07/2026 | Aunque la circulación de la gripe comienza a estabilizarse tras varias semanas de crecimiento, los hospitales continúan atendiendo pacientes con cuadros graves, principalmente adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.


por Hernán Hamra


Las guardias de los hospitales comienzan a registrar una leve disminución en la cantidad de consultas por cuadros respiratorios, una señal esperada luego del pico de circulación viral propio del invierno. Sin embargo, esa mejora todavía no se refleja plenamente en las salas de internación, donde continúan ingresando pacientes con complicaciones derivadas de la gripe y otras infecciones respiratorias.

El último Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud indica que la circulación de virus respiratorios se mantiene dentro de los niveles esperados para esta época del año, con predominio de la influenza A (H3N2), mientras que el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) presenta un leve incremento respecto de las semanas anteriores y el SARS-CoV-2 continúa con una circulación baja.

Desde el punto de vista sanitario, los especialistas advierten que este escenario es habitual durante el invierno. Las consultas en las guardias suelen disminuir antes que las internaciones porque las complicaciones aparecen varios días después del inicio de los síntomas, especialmente en personas mayores de 65 años, pacientes con enfermedades cardiovasculares o respiratorias, diabéticos, inmunocomprometidos y embarazadas.

La evolución clínica explica ese desfase. Mientras muchas personas cursan la gripe en sus hogares con síntomas leves y se recuperan en pocos días, quienes desarrollan neumonías, insuficiencia respiratoria o descompensaciones de enfermedades preexistentes requieren internación varios días después del contagio. Por ese motivo, la ocupación de camas suele mantenerse elevada aun cuando la curva de nuevos casos comienza a estabilizarse.

El Ministerio de Salud informó que la influenza A (H3N2) continúa siendo el virus predominante en la vigilancia nacional, mientras el VSR mantiene una tendencia ascendente dentro de los valores estacionales. Ese comportamiento epidemiológico obliga a sostener la vigilancia en los centros de salud durante las próximas semanas.

Frente a este panorama, las autoridades sanitarias reiteran la importancia de la vacunación antigripal en los grupos priorizados, además de mantener medidas preventivas como la ventilación de ambientes, el lavado frecuente de manos y la consulta médica temprana ante fiebre persistente, dificultad para respirar o un empeoramiento del estado general.

Si bien los indicadores permiten prever que la presión sobre las guardias podría continuar disminuyendo a medida que avance el invierno, los especialistas coinciden en que todavía no es momento de relajar los cuidados. La mayor preocupación continúa siendo evitar que las personas con mayor riesgo lleguen a desarrollar formas graves de la enfermedad, responsables de la mayor parte de las internaciones durante esta etapa del año.

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Cómo reducir el riesgo de contagio y cuándo consultar

Ante la alta circulación de virus respiratorios, los especialistas recomiendan no minimizar los síntomas y adoptar medidas para evitar la transmisión, especialmente si se convive con personas mayores, niños pequeños o pacientes con enfermedades crónicas.

Entre las principales recomendaciones figuran permanecer en el domicilio mientras haya fiebre o malestar general, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el pliegue del codo, lavarse las manos con frecuencia y ventilar los ambientes cerrados varias veces al día. También aconsejan el uso de barbijo si se presentan síntomas respiratorios y es necesario concurrir a lugares cerrados o compartir espacios con otras personas.

Los infectólogos coinciden en que no toda gripe requiere una consulta inmediata en una guardia hospitalaria. En personas sin factores de riesgo que presentan fiebre, congestión, dolor de garganta o dolores musculares, el cuadro suele poder manejarse con reposo, hidratación y seguimiento médico ambulatorio. Evitar acudir innecesariamente a las guardias ayuda a reducir la exposición a otros virus y contribuye a descomprimir los servicios de emergencia.

En cambio, se recomienda consultar de forma urgente ante dificultad para respirar, dolor u opresión en el pecho, fiebre alta que persiste durante varios días, confusión, somnolencia excesiva, signos de deshidratación o cuando los síntomas empeoran después de una aparente mejoría. En los adultos mayores, los niños pequeños, las embarazadas y las personas con enfermedades crónicas, la indicación es realizar una consulta precoz, ya que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Las autoridades sanitarias también insisten en completar los esquemas de vacunación contra la gripe y el COVID-19 en los grupos priorizados. La evidencia muestra que, aunque las vacunas no siempre evitan la infección, sí reducen significativamente el riesgo de enfermedad grave, internación y muerte. Estas medidas, junto con la consulta oportuna y el aislamiento cuando aparecen síntomas, siguen siendo las herramientas más eficaces para atravesar la temporada invernal con menor impacto sobre el sistema de salud.