14/07/2026 - Edición Nº489

Nacionales

Economía

La inflación bajó al 1,9% en junio, pero el alivio para el bolsillo todavía no llega

14/07/2026 | El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en junio una suba del 1,9%, tres décimas por debajo del 2,1% de mayo, según informó el INDEC. Aunque el dato consolida la desaceleración de los precios, especialistas advierten que la mejora aún no se traduce de manera generalizada en el poder adquisitivo de los hogares.



La inflación volvió a desacelerarse en junio. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 1,9%, frente al 2,1% registrado en mayo, una variación que consolida la tendencia descendente observada durante los últimos meses.

El dato representa una señal alentadora desde el punto de vista macroeconómico y refuerza las expectativas de una mayor estabilidad de los precios. Sin embargo, economistas coinciden en que una inflación más baja no implica, por sí sola, una mejora inmediata en la economía cotidiana de las familias. La recuperación del poder de compra dependerá de que salarios, jubilaciones y otros ingresos evolucionen por encima del costo de vida de manera sostenida.

Alquileres

Los contratos que se actualizan por inflación o por índices vinculados a la evolución de los precios continuarán registrando aumentos, aunque, de mantenerse esta tendencia, los incrementos podrían ser menos pronunciados que los observados durante 2024 y comienzos de este año.

Para quienes alquilan, la desaceleración del IPC puede representar un alivio parcial en el ritmo de las actualizaciones, aunque no implica una reducción de los valores.

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Jubilaciones y pensiones

Las jubilaciones y pensiones continúan ajustándose de acuerdo con la inflación. En ese contexto, un IPC más bajo también supone aumentos nominales menores.

Especialistas en seguridad social sostienen que el verdadero desafío pasa por preservar el poder adquisitivo frente al incremento de gastos esenciales como alimentos, medicamentos, tarifas y servicios.

Salarios

La desaceleración de la inflación también comenzó a reflejarse en las negociaciones paritarias. En distintos sectores, los acuerdos dejaron atrás los incrementos mensuales de dos dígitos y pasaron a contemplar actualizaciones más espaciadas o cláusulas de revisión.

Sin embargo, la recuperación del salario real dependerá de que esas recomposiciones superen el aumento de los precios. De lo contrario, una inflación más baja no alcanzará para recomponer la pérdida acumulada del poder de compra.

Créditos y tasas de interés

Un escenario de menor inflación puede generar condiciones para una reducción gradual de las tasas de interés y facilitar el acceso al crédito para familias y empresas.

No obstante, ese proceso dependerá de las decisiones del Banco Central y de la evolución de otras variables financieras, por lo que sus efectos suelen percibirse de manera paulatina.

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Consumo

El consumo sigue siendo uno de los principales desafíos de la economía argentina. Si bien una menor inflación contribuye a mejorar las expectativas, numerosos indicadores muestran que muchas familias continúan priorizando los gastos indispensables y postergando compras de bienes durables o de mayor valor.

Para los analistas, la recuperación del mercado interno dependerá tanto de la estabilidad de los precios como de una mejora sostenida en los ingresos y el nivel de empleo.

Una buena noticia, pero con desafíos pendientes

La inflación del 1,9% en junio confirma que el ritmo de aumento de los precios continúa desacelerándose y representa uno de los registros mensuales más bajos de los últimos años.

Sin embargo, los especialistas advierten que ese dato, por sí solo, no alcanza para afirmar que la situación económica de los hogares haya mejorado. La verdadera recuperación del bolsillo dependerá de que salarios, jubilaciones y demás ingresos logren crecer por encima de la inflación durante varios meses consecutivos. Mientras eso no ocurra, la desaceleración de los precios será una señal positiva para la economía, aunque con efectos todavía limitados en la vida cotidiana de los argentinos.