22/07/2026 - Edición Nº497

Nacionales

Bolsillo en crisis

El consumo de carne vacuna cayó 11,5% en el primer semestre y alcanzó uno de los niveles más bajos de las últimas décadas

21/07/2026 | Un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA) reveló una fuerte retracción del mercado interno durante la primera mitad de 2026. La suba de precios, la menor oferta y la pérdida del poder adquisitivo aparecen entre los principales factores que explican la caída.



El consumo interno de carne vacuna volvió a mostrar signos de retroceso durante el primer semestre de 2026. De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el abastecimiento destinado al mercado local cayó 11,5% interanual entre enero y junio, marcando uno de los registros más bajos de las últimas décadas.

Según la entidad, durante los primeros seis meses del año el consumo aparente alcanzó aproximadamente 1,02 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una disminución cercana a 133 mil toneladas respecto del mismo período de 2025. La retracción responde a una combinación de factores, entre ellos la menor disponibilidad de hacienda para faena y el deterioro del poder de compra de los hogares frente al aumento del precio de la carne.

Mientras el mercado interno se contrajo, las exportaciones mantuvieron una tendencia opuesta. El informe de CICCRA indica que durante el primer semestre las ventas al exterior crecieron 10,2% interanual, alcanzando alrededor de 408.600 toneladas res con hueso. Estados Unidos fue uno de los destinos que impulsó ese crecimiento, en un contexto de mayor demanda internacional.

El comportamiento de ambos mercados refleja un cambio en el destino de la producción. Con una oferta total menor, una mayor proporción de la carne producida se orientó a la exportación, mientras que el abastecimiento del mercado doméstico continuó reduciéndose. A ello se sumó el incremento de los precios en las carnicerías, que afectó la capacidad de compra de los consumidores y profundizó la caída del consumo.

Los datos difundidos por CICCRA también muestran que el consumo per cápita de carne vacuna se mantiene en valores históricamente bajos, muy por debajo de los niveles registrados dos décadas atrás, cuando superaba ampliamente los 60 kilos por habitante al año. En los últimos meses, la combinación de menor producción, mayores costos y pérdida del poder adquisitivo consolidó una tendencia descendente que ya se observa desde comienzos de 2026.

Especialistas del sector sostienen que la evolución del consumo durante la segunda mitad del año dependerá, en gran medida, de la recuperación del ingreso de las familias, del comportamiento de la inflación y de la evolución de los precios de los alimentos. Mientras tanto, el mercado continúa mostrando una demanda interna debilitada y una creciente participación de las exportaciones dentro del negocio frigorífico.