Boca Juniors dio un paso importante en la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Fernando Arruabarrena venció 3-1 a Deportivo Recoleta de Paraguay, en el estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, y consiguió una ventaja valiosa de cara al partido de vuelta de los octavos de final.
El conjunto paraguayo sorprendió rápidamente y se puso en ventaja a los cinco minutos, con un gol de Pedro Ríos. Boca tuvo dificultades durante buena parte del primer tiempo para encontrar espacios y generar situaciones claras.
El partido comenzó a cambiar sobre el cierre de esa etapa. Recoleta sufrió la expulsión de Wilfrido Báez, que dejó al equipo paraguayo con diez jugadores y modificó el desarrollo del encuentro.

Con superioridad numérica, Boca salió decidido a buscar el empate y encontró rápidamente la igualdad.
A los pocos minutos del complemento, Santiago Ascacíbar marcó el 1-1 y volvió a poner al equipo argentino en partido. El mediocampista se convirtió nuevamente en una de las figuras del conjunto dirigido por Arruabarrena.
Con el encuentro abierto, Boca aprovechó el hombre de más y pasó al frente mediante Milton Delgado, que marcó el 2-1.
Recoleta volvió a quedar con un jugador menos después de la expulsión de Dairon Mosquera, lo que terminó de inclinar el desarrollo en favor del equipo argentino.
Sobre el final apareció Leonel Flores, quien marcó el 3-1 y cerró la remontada en Parque Patricios.
El resultado le permitió a Boca sacar una diferencia de dos goles antes de viajar a Paraguay.
Boca consiguió una diferencia importante, aunque la serie todavía no está definida.
La revancha de los octavos de final se disputará el próximo martes en el estadio Defensores del Chaco de Asunción, donde el equipo argentino deberá sostener la ventaja conseguida en Buenos Aires para avanzar a los cuartos de final.
El 3-1 le permite al Xeneize viajar con mayor tranquilidad, pero el cuerpo técnico sabe que deberá corregir algunos aspectos mostrados durante el primer tiempo, especialmente después del gol tempranero de Recoleta.

El encuentro también dejó una situación poco habitual.
Boca realizó el saque inicial en los dos tiempos del partido, algo que no corresponde al reglamento. Miguel Merentiel puso nuevamente la pelota en juego al comienzo de la segunda mitad, pese a que el saque debía corresponder al conjunto paraguayo.
El árbitro chileno Piero Maza y su equipo no advirtieron el error durante el encuentro. La situación generó sorpresa una vez terminado el partido y podría ser analizada por la Conmebol.
Más allá del episodio reglamentario, Boca consiguió el objetivo principal: ganar la ida y sacar una ventaja de dos goles.
El equipo argentino empezó en desventaja, pero reaccionó en el momento decisivo y aprovechó la superioridad numérica para transformar un partido complicado en una victoria contundente.
Ahora tendrá que completar el trabajo en Paraguay. Con el 3-1 a favor, Boca llegará a la revancha con una ventaja que le permite pensar en la clasificación a los cuartos de final, aunque deberá mantener la concentración para evitar que Recoleta pueda meterse nuevamente en la serie.