14/08/2026 - Edición Nº520

Nacionales

En todo el país

Marcha de científicos: fuerte movilización contra el ajuste y por el futuro de la ciencia argentina

13/08/2026 | La concentración central fue en el Obelisco y tuvo réplicas en distintas ciudades. El reclamo incluyó la restitución de 374 becas posdoctorales del CONICET, la recomposición salarial y mayor financiamiento para la investigación. Según estimaciones sectoriales, el presupuesto destinado a Ciencia y Técnica cayó más de 50% en términos reales desde 2023.



La comunidad científica y tecnológica volvió a las calles este miércoles para reclamar contra el ajuste presupuestario y laboral aplicado al sector durante los últimos años. Investigadores, becarios, técnicos, docentes universitarios y estudiantes participaron de una jornada federal que tuvo su principal concentración en el Obelisco porteño y réplicas en distintos puntos del país.

Bajo la consigna “Me pongo la camiseta”, los manifestantes fueron convocados a concurrir con camisetas de la Selección argentina o banderas nacionales como símbolo de defensa de la ciencia, la educación y la soberanía tecnológica.

La movilización fue convocada por la Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología y se produjo en un momento de fuerte tensión entre los organismos científicos y el Gobierno de Javier Milei. Entre los principales reclamos estuvieron la continuidad de las becas, la recuperación de los salarios, el financiamiento de proyectos de investigación y la preservación de puestos de trabajo en los organismos públicos de ciencia y tecnología.

El reclamo por las becas del CONICET

Uno de los principales motivos de la protesta fue la situación de 374 investigadores que tenían becas posdoctorales del CONICET cuyos vínculos finalizaron el 31 de julio y no fueron renovados.

Los investigadores afectados sostienen que la decisión interrumpe líneas de investigación y deja fuera del sistema a profesionales que atravesaron años de formación académica. El reclamo apunta a que se disponga una prórroga y se garantice la continuidad de los proyectos en marcha.

La situación también llegó al Congreso, donde se analiza una iniciativa destinada a buscar una solución para los investigadores alcanzados por la finalización de las becas.

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El ajuste, en números

Detrás de la protesta hay un reclamo que excede la situación de los becarios.

Según cálculos difundidos a partir de datos presupuestarios, entre 2023 y 2026 el presupuesto de la función Ciencia y Técnica cayó 50,2% en términos reales. El propio Gobierno, de acuerdo con información presentada ante el Congreso, reconoce una reducción de al menos 40% durante ese período.

El deterioro también alcanza a los salarios. Los investigadores y trabajadores de apoyo del CONICET acumularon, según estimaciones citadas por organizaciones del sector, una pérdida real del 40,5% desde noviembre de 2023. Para los trabajadores científicos incluidos en el régimen SINEP, la pérdida calculada alcanza el 32,2%.

A esto se suma la reducción del empleo. Un relevamiento del Grupo EPC contabilizó alrededor de 6.400 puestos de trabajo perdidos en el sistema científico y tecnológico entre diciembre de 2023 y junio de 2026, de los cuales 5.680 corresponderían a organismos dependientes de la Administración Pública Nacional.

Un conflicto que alcanza a todo el sistema

La protesta no se limitó al CONICET. Los manifestantes también reclamaron por la situación de organismos como el INTA, INTI, CNEA y CONAE, además de exigir la reactivación de programas y proyectos de investigación que fueron demorados o discontinuados.

Otro de los puntos señalados por el sector es la situación de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, que, según organizaciones científicas, no abre nuevas convocatorias para proyectos desde diciembre de 2023.

Para investigadores y trabajadores del sector, la combinación de menor financiamiento, pérdida salarial, reducción de personal y discontinuidad de proyectos amenaza la capacidad del país para sostener investigaciones estratégicas y formar nuevos científicos.

El reclamo se une al de las universidades

La movilización científica también coincidió con el conflicto que mantienen docentes, estudiantes y trabajadores universitarios por el financiamiento de las universidades nacionales.

La protesta se produjo en un contexto en el que continúa la disputa por la aplicación de la ley de financiamiento universitario, mientras gremios y organizaciones estudiantiles reclaman una actualización de los salarios y una recuperación de los recursos destinados a las casas de altos estudios.

De esta manera, ciencia, tecnología y universidad confluyeron en una misma jornada de protesta frente a las políticas presupuestarias del Gobierno.

Una señal política para el Gobierno

La marcha representó una nueva demostración de fuerza de un sector que viene reclamando desde el inicio de la actual administración por el sostenimiento de las políticas públicas de investigación.

La respuesta oficial sostiene una mirada diferente sobre el financiamiento del sistema científico y cuestiona los niveles de gasto y la estructura de los organismos estatales. Desde el Gobierno también se ha defendido la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema y orientar los recursos hacia áreas consideradas prioritarias.

La movilización, sin embargo, mostró que el conflicto continúa abierto y que el reclamo ya no está concentrado únicamente en un organismo o en un grupo de trabajadores.

La disputa por el presupuesto científico se convirtió así en una discusión más amplia sobre qué lugar ocuparán la investigación, la tecnología y las universidades públicas en el modelo de país que impulsa el Gobierno de Javier Milei.

Con la marcha del miércoles, científicos, docentes, becarios y estudiantes volvieron a poner el conflicto en las calles y reclamaron que el Estado garantice las condiciones necesarias para sostener la investigación y evitar una mayor pérdida de capacidades científicas construidas durante décadas.