Más de 2,2 millones de personas habrían perdido la cobertura médica que tenían hacia fines de 2023, ya sea por la pérdida de empleos formales o por las dificultades para sostener el pago de una prepaga ante el deterioro de los ingresos. El dato surge de un análisis realizado por el Instituto Argentina Grande a partir de información de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
El fenómeno se da en un contexto de mayor demanda sobre hospitales y centros de salud públicos, que deben atender a una creciente cantidad de personas que dejaron de contar con una obra social, una prepaga o una mutual.
Según el informe, la caída de la cobertura afecta especialmente a los sectores más jóvenes y refleja el impacto de la pérdida de empleos registrados y del deterioro del poder adquisitivo sobre el acceso a la atención médica.
Uno de los datos destacados del relevamiento corresponde a las personas de entre 15 y 29 años. De acuerdo con el análisis, el 49,9% de ese grupo etario depende exclusivamente del sistema público de salud.
Desde fines de 2023, alrededor de 438.790 jóvenes habrían dejado de contar con la cobertura que tenían a través de una obra social, prepaga o mutual.
El informe vincula esta situación principalmente con la pérdida de empleos formales y la precarización laboral, factores que pueden dejar a los trabajadores sin la cobertura asociada a su puesto de trabajo. A esto se suma el incremento de los costos de las empresas de medicina prepaga, que dificulta la continuidad de los planes para familias cuyos ingresos perdieron poder adquisitivo.
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) también muestran modificaciones en la composición de la cobertura sanitaria. Según las cifras citadas en el informe, durante el cuarto trimestre de 2023 había 9.428.131 personas con cobertura de prepaga, obra social o mutual, mientras que el escenario se modificó durante los períodos posteriores.
La pérdida de afiliados tampoco fue homogénea entre las obras sociales sindicales. El informe señala fuertes descensos en algunas de las principales entidades del sistema.
OSECAC, correspondiente a los trabajadores de Comercio, registró una caída del 20,2% en su cantidad de afiliados desde noviembre de 2023. En el caso de OSPCN, vinculada a los empleados estatales, la disminución alcanzó el 19,1%.
Por su parte, OSPRERA, correspondiente a los trabajadores rurales, registró una baja del 15,9%. La excepción mencionada en el relevamiento fue OSDEPYM, destinada principalmente a monotributistas, que incrementó su cantidad de afiliados durante el mismo período.
El escenario combina una menor cantidad de trabajadores con cobertura asociada al empleo, dificultades para sostener planes de medicina prepaga y un crecimiento de la población que depende exclusivamente del sistema público.
De esta manera, el deterioro de la cobertura privada y de la vinculada al empleo formal suma presión sobre hospitales y centros de salud públicos, que deben responder a una demanda creciente en un contexto de restricciones presupuestarias.