La crisis que atraviesa a buena parte del entramado productivo argentino volvió a ocupar el centro de la escena este jueves, cuando empresarios y empresarias de pequeñas y medianas compañías se movilizaron hasta Plaza de Mayo para hacer público su reclamo al Gobierno nacional.
La protesta coincidió con el Día del Empresario Nacional y reunió a distintas cámaras y organizaciones vinculadas con la industria y las pequeñas y medianas empresas. Bajo la consigna “Las pymes también son argentinas”, los manifestantes buscaron visibilizar las dificultades que enfrentan para mantener sus niveles de producción y rentabilidad.
Uno de los testimonios recogidos durante la movilización fue el de un fabricante de calzado deportivo que relató el fuerte retroceso de su empresa: pasó de contar con más de un centenar de trabajadores a tener actualmente apenas 15. Según describió, el cierre de comercios y la menor demanda obligan a las empresas a modificar permanentemente sus estrategias para intentar sostenerse.
Las entidades empresarias señalaron como principales preocupaciones la caída de la actividad, el cierre de establecimientos y las dificultades para sostener el empleo. De acuerdo con los datos difundidos en la convocatoria, desde el inicio de la actual gestión nacional dejaron de funcionar más de 30.000 empresas y se perdieron más de 400.000 puestos de trabajo registrados.
La movilización fue impulsada por organizaciones como la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), la Cámara de la Industria del Calzado, APYME, la Fundación Pro Tejer y otras entidades representativas de distintos sectores productivos.
Además de expresar su preocupación por la situación actual, los empresarios reclamaron que el Congreso trate el proyecto de Ley de Emergencia PyME presentado por ENAC. La iniciativa busca establecer herramientas específicas para un sector que las organizaciones consideran fundamental para la producción y el empleo.
La protesta representa también un cambio en la modalidad de reclamo de un sector que habitualmente canaliza sus demandas a través de cámaras empresariales y reuniones institucionales. Las entidades sostienen que la gravedad de la situación las llevó a trasladar sus planteos a la calle y a reclamar públicamente modificaciones en la orientación económica.