La Verificación Técnica Vehicular (VTV) tendrá un nuevo esquema en la Ciudad de Buenos Aires. Desde este jueves comenzó la inscripción de talleres particulares y concesionarias que quieran realizar la revisión, en el marco de la reforma impulsada por el Gobierno porteño.
El cambio pone fin al modelo en el que el servicio estaba concentrado exclusivamente en plantas concesionadas. Ahora podrán sumarse nuevos prestadores siempre que cumplan con los requisitos técnicos, de infraestructura y equipamiento establecidos por la normativa.
La inscripción comenzó el 20 de agosto y, según informó la Ciudad, desde el 1° de septiembre estará disponible una plataforma digital simplificada para completar el proceso de habilitación. El objetivo es ampliar progresivamente la cantidad de centros disponibles y facilitar el acceso de los conductores al control obligatorio.
Qué cambia para los conductores
La principal modificación será la posibilidad de elegir entre una mayor cantidad de establecimientos para realizar la revisión. La apertura del sistema apunta a generar competencia entre los prestadores y reducir las dificultades vinculadas con la disponibilidad de turnos.
La reforma también contempla modificaciones en la periodicidad de los controles para determinados vehículos particulares. Los autos 0 km, por ejemplo, tendrán que realizar su primera verificación a partir del quinto año desde su patentamiento, mientras que para vehículos de determinada antigüedad se amplían los períodos de vigencia.
Sin embargo, la apertura del sistema no significa que desaparezcan los controles. Los establecimientos deberán acreditar capacidad técnica y quedarán sujetos a fiscalización para garantizar que las inspecciones mantengan los estándares de seguridad vial.
La revisión continuará contemplando elementos fundamentales del vehículo, como frenos, neumáticos, suspensión, dirección, luces y emisiones, entre otros componentes vinculados con las condiciones de circulación.
Un cambio que avanza por etapas
La modificación forma parte de una reforma aprobada por la Legislatura porteña y promulgada en julio. Su implementación será progresiva, mientras se incorporan nuevos prestadores y se completa la transición desde el esquema anterior.
De esta manera, la Ciudad busca transformar el funcionamiento de la VTV mediante una mayor apertura del servicio, aunque la obligación de verificar los vehículos alcanzados por la normativa continúa vigente.
Para los automovilistas, el cambio más visible será la posibilidad de contar con más opciones a la hora de realizar la revisión, mientras que el nuevo esquema de prestadores irá tomando forma durante los próximos meses.