River volvió a sufrir un duro golpe y quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Eduardo Coudet no pudo sostener la ventaja ante Independiente Santa Fe, recibió el empate sobre el final y terminó cayendo en la definición por penales. La eliminación profundizó el mal momento del conjunto de Núñez y dejó en duda la continuidad del entrenador.
Desde el comienzo, River salió decidido a buscar el resultado que necesitaba para avanzar a los cuartos de final. La línea defensiva se ubicó cerca del círculo central y el equipo tomó rápidamente el control territorial. Moreno fue uno de los principales encargados de iniciar las jugadas y buscó conectar con los volantes más ofensivos, que intentaron generar peligro por ambos costados.
Las aproximaciones comenzaron a sucederse, aunque al conjunto argentino le faltó claridad en los metros finales. El regreso de Driussi le permitió ganar presencia ofensiva y el delantero se mostró en buenas condiciones físicas, generando preocupación constante en la defensa colombiana, integrada por Olivera y Scarpeta.
Los remates desde afuera del área también fueron una alternativa para River. Acuña y Almada probaron en varias oportunidades, mientras que Independiente Santa Fe apostó principalmente al contraataque. A los 32 minutos, Zapata tuvo la primera situación clara para el visitante con un cabezazo que obligó a Santiago Beltrán a intervenir.
Con el correr de los minutos, River perdió parte de la intensidad inicial y comenzó a retroceder algunos metros. Esa situación volvió a dejar expuesto uno de los principales problemas que el equipo viene mostrando: la dificultad para sostener el ritmo y el control del partido cuando disminuye la intensidad con la que comienza los encuentros.
El desarrollo del segundo tiempo mantuvo una lógica similar, aunque River logró encontrar profundidad rápidamente. A los cinco minutos, Montiel se proyectó por el sector derecho, ingresó al área y envió la pelota hacia el segundo palo. Driussi apareció por detrás de los defensores y definió para poner el 1-0.
El gol modificó el escenario. Independiente Santa Fe quedó obligado a salir en busca del empate y su entrenador, Repetto, realizó tres modificaciones de manera simultánea para intentar cambiar el rumbo del partido.
El conjunto colombiano mostró mayor determinación ofensiva, aunque encontró dificultades para transformar esa iniciativa en situaciones claras. River, por su parte, tuvo espacios para intentar liquidar la serie.
Acuña estuvo cerca de ampliar la diferencia con una volea desde afuera del área, pero Asprilla respondió a tiempo y evitó el segundo tanto. La jugada había comenzado con un tiro de esquina ejecutado por Montiel, que encontró al lateral izquierdo en posición de remate.
Cuando parecía que River tenía encaminada la clasificación, Independiente Santa Fe encontró una oportunidad en una pelota detenida. Martínez Quarta tocó el balón con la mano dentro del área y el árbitro sancionó penal.
Fagúndez se hizo cargo de la ejecución y remató junto al palo. Beltrán alcanzó a tocar la pelota, pero la potencia del disparo le impidió desviarla lo suficiente para evitar el empate.
Los últimos minutos se jugaron con una tensión creciente en el estadio. River intentó reaccionar y buscó el segundo gol, pero no consiguió volver a ponerse en ventaja. El empate llevó la definición a los penales.
Desde los doce pasos, Independiente Santa Fe fue más efectivo y terminó quedándose con la clasificación. River, nuevamente, sufrió un golpe en el tramo decisivo de un partido y quedó eliminado de la Copa Sudamericana.
La derrota representa una nueva frustración para el conjunto de Núñez, que volvió a dejar escapar un resultado favorable y ahora deberá afrontar el desafío de recomponer su presente futbolístico. En ese contexto, la continuidad de Coudet al frente del equipo quedó nuevamente bajo la lupa.