La provincia de Santa Fe ultima los detalles para recibir uno de los acontecimientos deportivos más importantes del año en la región. Entre el 12 y el 26 de septiembre, Santa Fe, Rosario y Rafaela serán escenario de los XIII Juegos Suramericanos, una competencia que convocará a más de 4.000 atletas de 15 países.
La delegación internacional estará integrada por representantes de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Durante 15 días, los deportistas competirán en una amplia variedad de disciplinas distribuidas en escenarios de las tres ciudades.
El programa contempla 43 deportes y 60 disciplinas, desde atletismo, natación y ciclismo hasta fútbol, voleibol, escalada, pádel, vela y tiro deportivo. La edición también incorporará a los esports, una de las novedades del programa, con competencias de Valorant, EA SPORTS FC y Assetto Corsa GT.
Una competencia que mira hacia Lima 2027
La importancia de los Juegos no se limitará al medallero. 26 disciplinas otorgarán plazas clasificatorias para los Juegos Panamericanos Lima 2027, por lo que los resultados obtenidos en Santa Fe tendrán incidencia en la próxima gran cita deportiva continental.
El atletismo será una de las disciplinas centrales y tendrá como escenario el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Pedro Candioti, en la capital provincial. Las competencias se desarrollarán entre el 22 y el 25 de septiembre e incluirán pruebas de pista, campo, marcha y combinadas.
Tres ciudades, un mismo evento
La distribución de las competencias permitirá que Santa Fe, Rosario y Rafaela compartan durante dos semanas el protagonismo del evento. Cada ciudad contará con escenarios deportivos destinados tanto a las competencias como a la recepción de las delegaciones y del público.
Además del movimiento generado por los atletas y las delegaciones, los Juegos tendrán un componente de infraestructura. La provincia informó una inversión superior a 90 millones de dólares en obras vinculadas al evento, que incluyen instalaciones deportivas y villas destinadas al alojamiento de los participantes. Parte de esa infraestructura continuará siendo utilizada una vez finalizada la competencia.
Con la programación ya definida y las sedes preparadas, Santa Fe comienza a transitar los últimos días antes de una competencia que reunirá durante septiembre a buena parte de la elite deportiva sudamericana.