La desaceleración de la inflación no significa que todos los gastos de los hogares hayan evolucionado al mismo ritmo. En el último año, distintos servicios esenciales aumentaron por encima del índice general y pasaron a ocupar una porción cada vez mayor del presupuesto familiar.
Según los datos del Indec relevados por Infobae, la inflación nacional acumuló 33,5% en los últimos doce meses, mientras que en el Gran Buenos Aires el incremento del nivel general de precios llegó al 33,7% entre agosto de 2025 y agosto de 2026. Sin embargo, varios de los gastos que las familias deben afrontar todos los meses superaron ampliamente ese porcentaje.
Tarifas y vivienda, entre los principales aumentos
En el GBA, la división que incluye vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 45,3% interanual, 11,6 puntos por encima de la inflación regional.
El incremento fue todavía mayor en electricidad, gas y otros combustibles, que registraron una suba del 55,4%. Los alquileres también avanzaron por encima del promedio: el alquiler de la vivienda aumentó 42,7%, mientras que los gastos asociados a la vivienda subieron 42%.
El peso de estos gastos resulta particularmente significativo porque se trata de consumos difíciles de reducir. A diferencia de otros bienes, las familias no pueden dejar de pagar la luz, el gas, el alquiler o el transporte para compensar otros aumentos.
Transporte: otro golpe al ingreso
La movilidad cotidiana también se encareció por encima del promedio. En el Gran Buenos Aires, la división Transporte aumentó 38,6% durante el último año.
Pero dentro de ese rubro, el transporte público acumuló una suba del 52,1%, mientras que los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar aumentaron 50%.
El incremento del transporte público tiene un impacto particular en los trabajadores y estudiantes que deben trasladarse diariamente. En septiembre, además, el boleto de colectivo en el ámbito bonaerense ya se ubicó por encima de los $1.100.
Educación y conectividad también aumentaron
Otros gastos habituales también quedaron por encima de la inflación. La educación aumentó 41,8% interanual en el GBA, mientras que la división Comunicación registró una suba del 38,2%.
Dentro de esta última categoría, los servicios de telefonía e internet aumentaron 38,6%, casi cinco puntos porcentuales por encima del nivel general de precios de la región.
La salud, en cambio, mostró un comportamiento más cercano al promedio: la división aumentó 33,3% en el GBA, aunque las prepagas acumularon una suba de 33,7%.
Menos dinero disponible para otros consumos
El problema no está solamente en cuánto aumentan los servicios, sino en la proporción creciente del ingreso que los hogares deben destinar a cubrirlos.
El economista Alejandro Giacoia, de EconViews, señaló que los servicios tienen una demanda poco flexible y que, al requerir una mayor parte de los ingresos mensuales, dejan menos dinero disponible para otros consumos.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet aporta otra dimensión al fenómeno: en agosto, un hogar promedio del AMBA sin subsidios destinó $289.622 a energía, transporte y agua potable, un 54% más que un año atrás.
El dato muestra una de las principales tensiones del actual escenario económico: aunque el ritmo general de aumento de precios se desaceleró, los gastos esenciales continúan avanzando por encima de los ingresos disponibles para una parte de los hogares.
La inflación puede bajar, pero para muchas familias el alivio todavía no se siente de la misma manera en las facturas, el alquiler, el transporte y los gastos cotidianos.