La relación entre Argentina y el Reino Unido volvió a atravesar un momento de tensión diplomática luego de que las autoridades británicas convocaran a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza.
La decisión se produjo después de que el Gobierno argentino iniciara un procedimiento de arbitraje contra el Reino Unido, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, para cuestionar la explotación de recursos hidrocarburíferos alrededor de las Islas Malvinas.
El reclamo argentino está relacionado con el proyecto denominado Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en la Cuenca Malvinas Norte. El Gobierno argentino sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en esa zona afectan los derechos de soberanía que reivindica sobre la plataforma continental.
El procedimiento de arbitraje fue anunciado el 28 de septiembre por la Oficina del Presidente. La presentación se realizó al amparo del Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
En paralelo, la Cancillería argentina había presentado el 22 de septiembre una nota formal de protesta ante el Reino Unido por la extensión de licencias vinculadas con actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental.
La nueva controversia se produce mientras ambos países mantienen posiciones enfrentadas respecto de la soberanía de las islas y de la explotación de sus recursos naturales.