Estados Unidos instalará en Argentina una unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) para fortalecer la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado en el país y en América Latina.
La iniciativa fue confirmada por el Ministerio de Seguridad Nacional, que informó además que el Gobierno estadounidense aprobó formalmente un fondo de US$13,35 millones destinado a profundizar las acciones conjuntas en materia de seguridad.
Del total, US$7,5 millones serán destinados específicamente a proyectos de cooperación en Argentina, mientras que los US$5,85 millones restantes financiarán iniciativas de alcance regional en las que también participará el país.
Según informó el Gobierno, los recursos permitirán ampliar proyectos conjuntos y adquirir equipamiento destinado a fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas de seguridad.
La cooperación también contempla acciones de capacitación, asistencia técnica, intercambio de información e inteligencia criminal, además del trabajo coordinado frente a organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades delictivas transnacionales.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, destacó el acuerdo y señaló que la nueva unidad de la INL tendrá base en Argentina y contará con US$7,5 millones para equipamiento, capacitación y proyectos de seguridad.
De acuerdo con la cartera de Seguridad, la decisión representa una multiplicación por diez de los recursos de cooperación existentes entre ambos países en esta área.
La INL es una oficina dependiente del Departamento de Estado de los Estados Unidos especializada en la lucha contra el narcotráfico y en la aplicación de la ley.
La nueva unidad tendrá sede en Argentina pero desarrollará tareas de alcance regional. La intención es que los recursos y proyectos financiados permitan fortalecer las capacidades de distintos organismos frente a redes criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que Argentina y Estados Unidos ya vienen profundizando su cooperación mediante el intercambio de información, inteligencia criminal, capacitación, asistencia técnica y operaciones conjuntas.
La creación de la unidad se produce en un contexto de creciente cooperación entre Buenos Aires y Washington en materia de seguridad.
El Gobierno argentino presentó la medida como un nuevo paso en la relación estratégica con Estados Unidos frente a organizaciones criminales con capacidad de operar de manera transnacional.
El nuevo esquema de financiamiento permitirá, según la información oficial, ampliar la asistencia técnica y operativa, incorporar tecnología y equipamiento y desarrollar proyectos conjuntos destinados a mejorar la capacidad de respuesta frente al narcotráfico y el crimen organizado.
La llegada de la unidad regional suma así un nuevo componente a la agenda de cooperación entre ambos países y coloca a Argentina como sede de una estructura estadounidense con proyección sobre el resto de la región.