El Municipio de Quilmes informó que durante las últimas horas fue encontrado en la ribera local un pequeño lobo marino que se encontraba en estado desmejorado. El animal fue puesto a resguardo por personal de la Subsecretaría de Zoonosis y Protección Animal y posteriormente derivado a la Fundación Temaikèn para su cuidado y recuperación.
Al respecto, la subsecretaria de Zoonosis y Protección Animal, Pamela Dreher, explicó: “Generalmente son animales que son golpeados por alguna embarcación o están enfermos, se desorientan, no pueden nadar y salen a la costa para refugiarse. Lo que recomendamos a los vecinos, obviamente, es no tocar ni acercarse al animal y dar aviso a Defensa Civil o Guardavidas, telefónicamente al 103. Allí tenemos comunicación constante con todos nuestros compañeros y acudimos al rescate de la fauna”.
El episodio comenzó durante la mañana, cuando vecinos observaron al animal en las escalinatas que bajan hacia el río, a la altura del Centro Tradicionalista Fortín Quilmes. Luego dieron aviso al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de La Ribera, desde donde se derivó el caso a la Subsecretaría de Zoonosis y Protección Animal debido al estado en el que se encontraba el ejemplar.
Personal del área municipal llegó al lugar, rescató al animal y lo trasladó para ponerlo a resguardo. Posteriormente, se comunicó con la Fundación Temaikèn, institución con la que el Municipio trabaja de manera articulada en casos relacionados con fauna marina. Debido al delicado estado del lobo marino, se dispuso su traslado urgente a la institución.
Desde el Municipio destacaron que Quilmes cuenta con una Subsecretaría de Zoonosis y Protección Animal, área encargada de intervenir ante este tipo de situaciones y coordinar las acciones necesarias para proteger a los animales.
No es la primera vez que se registra la presencia de fauna marina en la zona. En las riberas de Quilmes y Bernal fueron encontrados anteriormente lobos marinos, principalmente ejemplares jóvenes, además de tortugas verdes y elefantes marinos.
En esos casos también se trabajó de manera coordinada con la Fundación Temaikèn, cuyos profesionales se encargan de la recuperación de los ejemplares y, cuando las condiciones lo permiten, de su posterior liberación.