El Gobierno nacional intensifica las negociaciones en el Senado para conseguir los votos que le permitan suspender las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) previstas para 2027. La iniciativa forma parte de la reforma electoral impulsada por la administración de Javier Milei, pero todavía enfrenta resistencias de sectores de la oposición dialoguista y diferencias dentro del propio oficialismo.
La Libertad Avanza cuenta con 21 integrantes en la Cámara alta y necesita alcanzar los 37 votos para aprobar el proyecto. Por eso, las conversaciones con la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y los representantes de las provincias se convirtieron en una pieza central de la estrategia parlamentaria.
Según trascendió en las últimas horas, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, participa de las gestiones para reunir los respaldos necesarios, mientras la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sigue de cerca las negociaciones políticas.
Uno de los principales obstáculos para el oficialismo es la posición de sectores radicales que condicionan su apoyo a la iniciativa. Entre las negociaciones aparece el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien busca influir en el armado político de su provincia y en el futuro de Luis Petri, dirigente libertario con aspiraciones electorales.
La discusión también expone diferencias dentro del oficialismo. La posición de Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, aparece como uno de los factores que pueden incidir en el desarrollo de las conversaciones.
El Gobierno necesita evitar que esas diferencias se traduzcan en una pérdida de apoyos cuando el proyecto llegue al recinto. El respaldo de los bloques dialoguistas y de legisladores vinculados a gobernadores será determinante para definir el resultado.
La suspensión de las PASO modificaría el mecanismo que permite a los partidos y alianzas definir sus candidaturas nacionales mediante elecciones primarias abiertas a la ciudadanía.
Si la iniciativa prospera, las fuerzas políticas deberán recurrir a otros procedimientos para seleccionar a sus postulantes, de acuerdo con las reglas que finalmente establezca la legislación. El cambio tendría consecuencias para la organización de las alianzas y la competencia interna de cara a las elecciones presidenciales y legislativas de 2027.
El proyecto se inscribe en una discusión más amplia sobre el sistema electoral, que incluye otras modificaciones vinculadas con la Boleta Única de Papel y las condiciones para la presentación de candidaturas.
El oficialismo busca avanzar durante el período ordinario de sesiones para evitar que el tratamiento de sus principales iniciativas quede sujeto a una eventual convocatoria a sesiones extraordinarias. Sin embargo, el resultado dependerá de la capacidad de la Casa Rosada para alcanzar acuerdos con sus aliados y resolver las diferencias que persisten en el Senado.
Por el momento, la suspensión de las PASO continúa siendo una iniciativa en negociación y no una modificación aprobada. La definición legislativa será clave para establecer bajo qué reglas competirán los partidos en 2027.