El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, anunció que los Centros de Diagnóstico Porteños serán exclusivos para los residentes de CABA, una decisión que generó cuestionamientos y abrió un nuevo capítulo en la disputa entre la administración porteña y el Gobierno bonaerense por el acceso a los servicios públicos.
“Se terminó ser la prepaga del conurbano. Los Centros de Diagnóstico de la Ciudad son exclusivos para porteños”, expresó Macri a través de sus redes sociales, al defender la política de prioridad para los vecinos de la Ciudad en la atención estatal.
La medida recibió una respuesta del ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, quien cuestionó los argumentos del mandatario porteño y destacó el aporte económico de los bonaerenses a la Ciudad.
“Se cobran de la riqueza que producen los bonaerenses. Atienden a menos del 3% de nuestra población y andan echándonos las culpas de sus incapacidades. Qué feo que es gestionar y hacer política solo para desparramar odio”, escribió el funcionario provincial en su cuenta de X.
La decisión se enmarca en el decreto 142/26, firmado por Macri y el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, que establece la prioridad de los residentes de la Ciudad para acceder a turnos, cupos y prestaciones de distintos servicios estatales.
La normativa contempla excepciones para situaciones de urgencia o emergencia sanitaria, entre otros supuestos. De esta manera, la restricción anunciada para los Centros de Diagnóstico Porteños no implica, por sí sola, una prohibición general para que los bonaerenses puedan atenderse en todos los hospitales públicos de la Ciudad.
Los Centros de Diagnóstico Porteños ofrecen consultas especializadas y estudios médicos ambulatorios, con el objetivo de ampliar la capacidad de atención y evitar que determinadas prestaciones deban realizarse necesariamente en los hospitales generales.
La política de prioridad para residentes ya había generado controversias desde su implementación y volvió a quedar en el centro de la discusión tras las declaraciones de Macri.
El cruce entre el jefe de Gobierno porteño y el ministro bonaerense expone las diferencias entre ambas administraciones sobre la organización y el financiamiento de los sistemas públicos de salud, en una región donde miles de personas se desplazan diariamente entre la Ciudad y la provincia para trabajar, estudiar y acceder a distintos servicios.
Mientras la gestión porteña defiende la prioridad de atención para sus residentes, desde el Gobierno bonaerense cuestionan el enfoque y advierten sobre la necesidad de considerar los vínculos económicos y sociales entre ambas jurisdicciones.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos sanitarios del Área Metropolitana de Buenos Aires: la coordinación entre los sistemas de salud de la Ciudad y la provincia para responder a las necesidades de una población que circula de manera cotidiana entre ambos distritos.