20/10/2026 - Edición Nº587

Nacionales

Economía

Cada vez más actividades funcionan fuera del circuito formal y crece la preocupación por el empleo

20/10/2026 | La reducción de empleadores registrados convive con una desocupación que no aumentó en la misma proporción. Especialistas advierten sobre el avance de actividades informales como respuesta a los costos y a las dificultades para sostener negocios.



La economía argentina muestra una transformación que preocupa a especialistas y sectores productivos: mientras disminuye la cantidad de empleadores registrados, numerosas actividades continúan funcionando por fuera del circuito formal para evitar costos y sostener sus ingresos.

Un informe publicado por La Nación describe un fenómeno que atraviesa a pequeños comercios, trabajadores independientes y empresas de menor tamaño. Algunos negocios que dejan de operar en locales físicos continúan vendiendo por redes sociales, mientras otros reducen su estructura o recurren a modalidades laborales informales.

De acuerdo con los datos citados en la publicación, desde el inicio de la actual gestión nacional se registran alrededor de 32.000 empleadores menos. Sin embargo, la reducción de empleadores formales no se tradujo en un aumento proporcional de la desocupación.

Una de las explicaciones posibles es que una parte de los trabajadores y de las unidades productivas continúa activa, pero bajo modalidades menos visibles para las estadísticas tradicionales. El trabajo por cuenta propia, las ventas informales y las actividades no registradas pueden funcionar como alternativas frente a la pérdida de empleos formales.

El fenómeno plantea un desafío para la economía: la continuidad de una actividad no garantiza que se mantengan los mismos ingresos, la estabilidad laboral ni el acceso a la seguridad social.

Para los pequeños comercios, los costos de funcionamiento, los alquileres, los impuestos y la evolución del consumo son variables centrales a la hora de decidir si sostienen una estructura formal o modifican su modalidad de trabajo.

La expansión de la informalidad también tiene consecuencias fiscales y productivas, ya que reduce los aportes al sistema de seguridad social y puede generar condiciones desiguales entre empresas que cumplen con sus obligaciones y aquellas que operan fuera de los registros.

El debate sobre la recuperación económica, por lo tanto, no se limita a la cantidad de puestos de trabajo o negocios que permanecen activos: también incluye la calidad del empleo y las condiciones en que se desarrolla la actividad.