El consumo masivo continúa sin mostrar señales firmes de recuperación. Las ventas de los supermercados volvieron a retroceder en agosto y acumularon ocho meses consecutivos de caídas interanuales, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La facturación de los supermercados, medida a precios constantes para descontar el efecto de la inflación, disminuyó un 3,7% en comparación con agosto de 2025. El indicador permite observar la evolución del volumen vendido y no solamente los cambios en los precios de los productos.
Los autoservicios mayoristas también registraron dificultades: sus ventas cayeron un 3,6% interanual. En cambio, los centros de compras o shoppings mostraron un incremento del 3,7%, una diferencia que evidencia comportamientos dispares entre los canales comerciales.
Los resultados se conocen en un contexto de debilidad de la actividad económica y de dificultades para consolidar la demanda interna. Para los hogares, el comportamiento del consumo está relacionado con los ingresos disponibles, los gastos esenciales y la capacidad de sostener las compras habituales.
La continuidad de las caídas interanuales en supermercados y mayoristas representa una señal de alerta para el comercio, ya que estos canales concentran una parte importante de las compras de alimentos, bebidas y productos de uso cotidiano.
Los próximos relevamientos permitirán determinar si el consumo logra estabilizarse o si las dificultades se prolongan durante el último tramo del año.