El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa este viernes 30 de octubre una jornada marcada por fuertes tormentas, lluvias intensas y caída de granizo en distintos sectores del conurbano bonaerense. Frente a este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla que también alcanza a sectores de Santa Fe y Entre Ríos.
Durante la madrugada y las primeras horas de la mañana se registraron precipitaciones de variada intensidad, con episodios de granizo en localidades como Adrogué y Burzaco. Las tormentas estuvieron acompañadas por actividad eléctrica y ráfagas de viento, mientras que las condiciones de inestabilidad podrían continuar durante buena parte de la jornada.
De acuerdo con el organismo meteorológico, se esperan precipitaciones acumuladas de entre 20 y 50 milímetros, aunque esos valores podrían superarse de manera puntual. La advertencia contempla la posibilidad de abundante caída de agua en períodos cortos, ocasional granizo, actividad eléctrica frecuente y ráfagas intensas.
Cómo seguirá el tiempo en el AMBA
Para este viernes, el pronóstico en la Ciudad de Buenos Aires anticipa una temperatura mínima cercana a los 15 grados y una máxima de 23. Las lluvias y tormentas podrían extenderse durante la mañana y la tarde, con una mejora gradual hacia la noche.
El sábado 31 se espera un cambio en las condiciones meteorológicas. El pronóstico anticipa una jornada más estable, con cielo parcialmente nublado, sin precipitaciones significativas y temperaturas que podrían alcanzar los 24 o 25 grados.
Sin embargo, la inestabilidad podría regresar durante el domingo 1 de noviembre, especialmente hacia la tarde y la noche, cuando se prevén algunas tormentas aisladas en el área metropolitana.
Qué precauciones recomienda el Servicio Meteorológico Nacional
Ante la posibilidad de tormentas fuertes, el SMN difundió una serie de recomendaciones para reducir riesgos y evitar accidentes:
Evitar salir de los hogares mientras se desarrollen las tormentas.
No sacar la basura y mantener limpios los desagües y sumideros.
Retirar o asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento.
Alejarse de puertas y ventanas durante los episodios de mayor intensidad.
No refugiarse debajo de árboles, postes de electricidad ni estructuras que puedan ceder.
Si ingresa agua a la vivienda, desconectar los electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico siempre que sea seguro hacerlo.
Si una persona se encuentra al aire libre, buscar refugio en un edificio o vehículo cerrado.
La alerta amarilla implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de provocar daños e interrupciones momentáneas de las actividades cotidianas. Por eso, las autoridades recomiendan seguir las actualizaciones oficiales y prestar atención a los avisos de Defensa Civil.
Aunque se espera una mejora temporaria durante el sábado, el pronóstico anticipa que las condiciones podrían volver a desmejorar hacia el cierre del fin de semana.